Soy el gatito tripi-trapo

Soy el gatito tripi-trapo

soy el gatito clipi-clapo

yo ando rápido, yo ando lento

y paseando por la hierba verde meriendo.

 

Soy el leñador con el hacha,

llevo con la leña buena racha.

y dime : ¿Quien eres tú?

soy el gatito tripitrú

¿Eres un caminante?

¿Has comido bastante?

Sólo un puchero de papilla

y medio huevo de abubilla.

pero tengo más hambre que un toro

y por eso te devoro.

Repetir Refrán: Soy el gatito…

Soy el enano que salta

por la montaña alta, alta.

y dime: ¿Quien eres tú?

¿Eres un caminante?

¿Has comido bastante?

Sólo un puchero de papilla

y medio huevo de abubilla.

y al leñador con el hacha

pero tengo más hambre que un toro

y por eso te devoro.

Repetir Refrán: Soy el gatito…

Soy el gran caracol

saco los cuernos al sol.

y dime: ¿Quien eres tú?

¿Eres un caminante?

¿Has comido bastante?

Sólo un puchero de papilla

y medio huevo de abubilla.

y al leñador con el hacha

y al enano que salta.

pero tengo más hambre que un toro

y por eso te devoro.

Repetir Refrán: Soy el gatito…

Soy un chivo gigante

con la barba punzante,

y dime: ¿Quien eres tú?

¿Eres un caminante?

¿Has comido bastante?

Sólo un puchero de papilla

y medio huevo de abubilla.

y al leñador con el hacha

y al enano que salta

y al gran caracol.

pero tengo más hambre que un toro

y por eso te devoro.

! oh!, gran glotón

por tu insatisfacción

con mis cuernos te golpeo

y a los otro los libero.

Cantan todos:

El gato ha estallado.

El gato ha estallado

Centro de Desarrollo Kaspar Hauser

Compartimos esta linda carta que nos llega desde el Centro de Desarrollo Kaspar Hauser en Santiago, Chile.

Gracias a todas las aportaciones voluntarias y generosas que han hecho posible la donación.

“Queridos amigos,

Queremos agradecerles enormemente la generosa donación y el trabajo solidario que hicieron para reunir este “cálido dinero” que llega a nuestra pequeña organización ubicada en una población vulnerable en el cinturón de pobreza de Santiago, Chile. 

Queremos compartir con ustedes algunas fotos de nuestras actividades principales y contarles lo que estamos pudiendo hacer gracias a personas como ustedes que apoyan la labor del Centro que es llevar la pedagogía Waldorf a niños de escasos recursos y riesgo social.

Este año el kinder tiene 30 niños entre 2 y 6 años en un horario de 8,30 hrs a 18 hrs llevado adelante por dos profesoras, dos asistentes y dos voluntarias que vienen por la Fundación Amigos de la Pedagogía Waldorf. 

Preparamos todos los días el pan con los niños que cada dia hacen figuritas mas lindas con sus manitos laboriosas, otros mientras tanto pican fruta para el desayuno. 

Todos los días vamos cantando mientras caminamos a la plaza, nos saludamos con los vecinos y el miércoles que hay feria nos regalan frutas para el camino.

Preparamos todos los días el almuerzo con productos saludables donados por el mercado orgánico La Ecoferia.

Las mañanas de los viernes es un día especial porque vamos  a la Granjaventura del Parque Mahuida a 10 minutos en auto del jardín, donde disfrutamos alimentando a los animales, montando a caballo siendo Estrella la preferida de todos, divirtiéndonos mucho en el castillo y otros juegos.  Ademas seguimos el ritmo de la naturaleza con los cambios estacionales que se van produciendo y que vamos observando especialmente en los almendros.

Antes de irnos tomamos colación y los que se quedan hasta las 18 hrs cenan antes de irse a sus casas.

El Centro Medico Antoposófico Yohanan  y la Farmacia Weleda subvencionan la atención médica y los medicamentos para los niños del jardín infantil y sus familias por lo que podemos ofrecer una atención médica de calidad.

Ofrecemos tambien:

Talleres para Niños de Carpintería, Música, Refuerzo Escolar y Acuarela desde las 16,30 hrs. cuando salen del colegio hasta las 18,30 hrs.

Talleres Laborales para jóvenes y adultos de Carpintería, Corte y confección, Juguetería y Electricidad, vendemos lo que se produce en nuestro puesto de la Ecoferia y los colegios Waldorf.  El dinero de las ventas se entrega directamente a cada artesano.

Todos los primeros sábados de cada mes  abrimos el Centro a la comunidad en lo que llamamos las Tardes de Encuentro que son una muy linda instancia donde conocernos y compartir con los vecinos. Nos reunimos a las 15 has con actividades como música (conciertos de flauta, coros, cello, violín, etc.), cuentos, teatros de mesa, y para los niños mas grandes juegos con cuerdas, zancos, patines, pin pon, el Bazar donde compran muy barato  para revender en las ferias y generar su sustento, y la Cafetería de los apoderados del jardín junta dinero para sus paseos.

Todos los años para Navidad el elenco del Colegio Waldrof Giordano Bruno realiza La Pastorela.   Recorremos primero las calles de la Población invitando a los vecinos, que con mucho entusiasmo se unen a la presentación en la sala principal del Centro.

Estuvimos mirando su pagina y nos intereso muchísimo su trabajo, felicitaciones por tan importante aporte!  Esta primavera vamos a hacer con los niños las mariposas que describen en la pagina y les vamos a mandar fotos!

Si vienen por Santiago los esperamos con mucho cariño.

Muchas gracias!!!”

Ana Methol

Centro de Desarrollo Kaspar Hauser

Podéis seguir la actividade del centro en su página de facebook

16 y 17 de Julio: Música Pentatónica, historia, nociones compositivas..

Bloque de formación para la Capacitación a la atención del niño menor de tres años, a cargo de la psicóloga Sandra Chandía y Zvonimir Ostoic.

Acompañaremos la Capacitación de un taller de manualidades permanente para preparar nuestro propio material de casa o aula y visualizar en los sencillos elementos cotidianos qué puede constituirse como un material apropiado para el juego del niño más pequeño.

Taller de Música de la época, que nos permita trabajar y con ello generar un repertorio en canciones útil para nuestro trabajo. (canciones y versos inéditos)

Docentes

• Zvonimir Ostoic, artista multidisciplinar

• Sandra Chandia, Maestra Waldorf, madre de día en Casa Waldorf.

Horario

sábado de 10:00h a 13:30h / 16:00h a 19:30h

domingo de 10:00h a 13:30h

 

11 y 12 de Junio: Trabajo de una Madre de día

Bloque de formación para la Capacitación a la atención del niño menor de tres años, a cargo de la psicóloga Sandra Chandía y Asier Goikoetxea.

Acompañaremos la Capacitación de un taller de manualidades permanente para preparar nuestro propio material de casa o aula y visualizar en los sencillos elementos cotidianos qué puede constituirse como un material apropiado para el juego del niño más pequeño.

Taller de Música de la época, que nos permita trabajar y con ello generar un repertorio en canciones útil para nuestro trabajo. (canciones y versos inéditos)

Docentes

• Asier Goikoetxea, Agricultor biodinámico.

• Sandra Chandia, Maestra Waldorf, madre de día en Casa Waldorf.

Horario

sábado de 10:00h a 13:30h / 16:00h a 19:30h

domingo de 10:00h a 13:30h

 

La mariposa

Cansadas sus alas, una mariposa revoloteaba sobre la pradera. Caía una ligera llovizna que empapó sus bellas alas, poniéndolas tan pesadas que la mariposa cayó sobre la hierba. Casi todo el polvo brillante que cubría sus alas había desaparecido. En vano trató de volar. Se arrastró penosamente hacia una planta y puso un par de pequeños huevos bajo sus hojas. Viendo que sus alas ya no podían levantarla, las dobló y permaneció quieta, soñando con flores y rayos de sol mientras la lluvia caía más y más tupida. Cundo sopló la fría brisa de la noche sobre la pradera, la mariposa se durmió para siempre. Los pequeños huevos quedaban al cuidado de la Madre Tierra. Durante el día, el sol los cubría con su calor; en la noche, la tierra los envolvía con su tibio aliento. La hoja los protegía de la lluvia, de manera que siempre estaban bien cuidados. El torrente de vida latente en la vieja mariposa se había agotado, pero había dejado una chispa en cada huevecillo. Pasaron los días, se percibió un suave movimiento debajo de la delicada envoltura. Un rayito de sol que jugueteaba envolviendo la planta exclamó: “salgan, salgan”. El huevo se estiró, se agitó y, por fin, se rompió dejando salir una pequeña larva con el cuerpo cubierto de puntos amarillos, tan suaves y tiernos como un hilo de seda. La pequeña criatura se arrastró hacia la verde hoja, haciendo de aquel lugar su jardín; así como también su fuente de alimentación. La larva se dio cuenta de que el borde de la hoja era más sabroso, y poco a poco roía las esquinitas. Después de unos cuantos días, la mitad de la hoja había desaparecido. El rayito de sol gritó de nuevo:”sal hacia el verde mundo”. La pequeña larva se deslizó de planta en plana. No todas les gustaban y siempre permanecía más tiempo sobre las plantas que se parecían a aquella que fue su primer hogar. El tiempo pasó, la larva creció. Después de unas cuantas semanas, su lomo se cubrió de mechones de pelusa larga de color café, entre esos mechones brillaron pequeñas motas rojas. Terminó el verano. El viento de otoño sopló sobre la pradera y sobre los campos. El rayo de sol volvió a decir; “busca un lugar tranquilo, que te sirva de albergue”. Obediente la larva se deslizó entre las piedras, adentrándose en la tierra. Tenia miedo de la oscuridad y murmuró quedamente:”Madre Tierra, ayúdame a penetrar, el sol quiere que me aleje de los verdes campos”. La Madre Tierra respondió con ternura:”No llores, deja tras de ti el verde mundo, sigue el consejo  del sol, ven a mí. Despójate de tu ropaje, está viejo y arrugado; ahora duerme, mis duendes tejerán bellos sueños para ti”. La larva tiró su traje usado y descansó placidamente. Súbitamente sintió que su cuerpo se ponía tenso, duro, como si fuera de madera, no podía moverse. Sintió que se asfixiaba, quiso pedir ayuda a la Madre Tierra:”Ayúdame, ayúdame esto debe ser la muerte”, gemía. Pero antes de poder pronunciar una sola palabra, cayó en un profundo sueño. Su piel se endureció como la madera. Cuando llegó el invierno, los copos de nieve cubrieron las tierras y las estrellas brillaban intensamente en el cielo nocturno, ocurrió un milagro dentro del cuerpo de madera de la larva. Con suaves deditos, misteriosos duendecillos introdujeron un traje celestial en el quieto y silencioso cuerpo de madera. Lo habían tejido con luz de las estrellas y resplandor del arco iris. La tibia primavera fundió la nieve. Su calor llegó al fondo de la tierra. En la pradera, las flores se abrían a la luz cálida del sol, y cuando hubieron engalanado los prados con sus brillantes colores, allí en el interior de la tierra, se abrió la caja de madera y donde se durmió la larva despertó una mariposa. Buscando su caminito entre las piedras, la mariposa surgió al aire libre, hacia la luz. Oyó el eco de un canto que venía desde el mundo brillante: “ven con nosotras” decían en el lenguaje de las flores. Las flores se quejaron al sol: “ojala pudiéramos también volar hacia ti, trenzando figuras entre tus rayos”. El sol replicó: “debo vagar sobre tierras y mares; esperen un poco y mi “pájaro-sol”, vendrá hacia ustedes. El sabe las maravillosas historias de las estrellas y del arco iris. Al mismo instante, la mariposa voló, posándose sobre las flores. Permaneció para siempre con ellas y las flores la querían como una hermana.

La Casita

En la mitad del campo había una casita de paja, rodeada de flores.


Pasaba por allí, muy de prisa, una ratita pardita.

Buscaba dónde vivir y preguntó:

Casa, casita, ¿quién adentro habita?

Como nadie contestó, la ratita comenzó a vivir en ella muy feliz.

La rana Cuacuana iba saltando por el campo. De pronto vio una casita muy hermosa.

Casa casita, ¿quién adentro habita?
Soy la ratita Pardita, y ¿quién eres tú?
Soy la rana Cucuana.
Pues vente a vivir conmigo.

Y Cuacuana y Pardita comenzaron a vivir en la casita.

Y aquí va Brincalejos, el conejo más veloz. Pasa, ve la casa y pregunta:

Casa casita, ¿quién adentro habita?
Yo, la ratica Pardita.
Yo, la rana Cuacuana.
¿Quién eres tú?
El conejo Brincalejos.
Pues ven a vivir con nosotras.

El conejo da un magnífico salto y así empiezan los tres a vivir juntos.

Pasa por allí la zorrita Rabirrojita. Da unos golpecitos en la ventana y pregunta:

Casa casita, ¿quién adentro habita?
Yo, la ratica Pardita.
Yo, el conejo Brincalejos.
Yo, la rana Cuacuana.
¿Quién eres tú?
Yo soy la zorrita Rabirrojita
Pues ven a vivir con nosotros.

Se mete así la zorra en la casa y los cuatro empiezan a vivir juntos.

De pronto pasa por allí un oso Zarposo. Ve la casita y con un gruñido amistoso pregunta:

Casa casita, ¿quién adentro habita?
Yo, la ratica Pardita.
Yo, la rana Cuacuana.
Yo, el conejo Brincalejos.
Yo soy la zorrita Rabirrojita
¿Quién eres tú?
Yo soy el oso Zarposo
Pues ven a vivir con nosotros.

El oso intenta entrar. Lo intenta, lo intenta por la puerta, intenta por la ventana,pero no puede pasar.

Entonces dice:

Mejor será que viva en vuestro tejado. ¿y hundirnos la casita? —responden todos a coro.

Pero cómo la voy a hundir.
Está bien, está bien, sube.

Y sube el oso al tejado, y en el mismísimo instante en que se sienta —¡cataplás! —hunde la casa. La casita crujió, se ladeó y se derrumbó del todo. Disparados salen la ratita Pardita, la rana Cuacuana, el conejo Brincalejos y la zorra Rabirrojita. Desolados, no tienen dónde vivir.

Así, empiezan a traer troncos del bosque, sierran tablas, cortan, clavan y construyen una nueva casa, que alberga a todos y es mucho mejor que la anterior.

Extraído del “El Significado Oculto del Perdón”

“Cuando bajo la influencia de nuestro Yo Superior “borramos” conscientemente  de nuestra memoria todos los resultados del Mal que se haya perpetrado contra nosotros, liberamos al cuerpo etéreo de todos sus elementos destructivos y obscurecedores; Hacemos que nuestro cuerpo etéreo se vuelva más y más radiante y transparente, en el transcurso de una posterior purificación, también visible en el mundo elemental (astral) que nos rodea. Porque se produce una gran actividad por parte del Yo Espiritual dentro de Nuestro YO, que se hace perceptible a las impresiones externas, no sólo a través de nuestro cuerpo físico sino también a través de nuestro cuerpo etéreo o vital.

Dependiendo de la disposición individual de la persona, de su karma, y de las circunstancias actuales de su vida, este proceso de la influencia de un Yo que ha sido fortalecido por el Yo Espiritual sobre el cuerpo etéreo, puede que al principio no se dirija a los órganos suprasensibles en formación que son el requisito previo y esencial para despertar dentro de sí mismo las nuevas facultades clarividentes, pero sí a su transformación en una dirección algo diferente, es decir, haciéndole especialmente receptivo para percibir las fuerzas macrocósmicas de la vida etérea universal. Como resultado de esto, aunque la persona no pueda contemplar clarividentemente al Cristo, así y todo estará trabajando interiormente sobre su cuerpo etéreo, y las otras personas que la circundan podrían, bajo ciertas circunstancias, experimentar Su presencia divina, a través de esa persona, mientras la persona misma logra el acceso a las fuentes inagotables y verdaderas de la vida cósmica.”

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