Todo es ronda


Gabriela Mistral
Los astros son ronda de niños, 
jugando la tierra a espiar… 
Los trigos son talles de niñas 
jugando a ondular…, a ondular… 
Los ríos son rondas de niños 
jugando a encontrarse en el mar… 
Las olas son rondas de niñas, 
jugando la Tierra a abrazar..

Una contribución eficaz para dirigir la voluntad la constituyen los juegos, las rondas y las canciones que los niños ( 3 a 9 años ) hacen con alegría y entusiasmo.

El niño vive en el movimiento y el sistema motor ( esqueleto y musculatura)  constituye el punto de apoyo de la voluntad. El niño sano experimenta activamente con su cuerpo.

En las rondas el niño se siente recogido. El círculo en el que nos encontramos presta un apoyo interno y externo. Mientras cantamos, recitamos o contamos cuentos;  con ello se consigue que la intranquilidad y la hiperactividad se reduzca y se ordene el movimiento en actividades llenas de sentido.

Estos movimientos antropológicamente hablando dan calor y vivifícan el organismo entero; lo anímico penetra profundamente lo corporal y ello crea la base de una voluntad activa y espontánea.

Tomado del libro: la educación de la voluntad . Boletín 27. Ed Rudolf Steiner

 

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