20 y 21 Mayo: Sobre los cuidados a la hora de las comidas, consciencias y destrezas del educador

mayo en casa waldorf

Acompañaremos la Capacitación de un taller de manualidades permanente para preparar nuestro propio material de casa o aula y visualizar en los sencillos elementos cotidianos qué puede constituirse como un material apropiado para el juego del niño más pequeño.

Taller de Música de la época, que nos permita trabajar y con ello generar un repertorio en canciones útil para nuestro trabajo. (canciones y versos inéditos)

Docentes:

Sonia Kliass (Psicologa, especialista en el estudio de movimiento infantil de Emmi Pikler)

Sandra Chandía, Maestra Waldorf, madre de día en Casa Waldorf.

 

Para recibir mas información y  reservar plaza escribir a casawaldorf@gmail.com o por teléfono al 635 799 179

Petirrojo

manualidad de un petirrrojo

Os traemos en esta ocasión una hermosa manualidad para hacer en estos días de primavera.

Necesitaremos los siguientes materiales:

• Lana cardada de relleno y de colores (gris, marrón, blanco y rojo)
• Un trozo de fieltro amarillo (para el pico)
• Hilo
• Aguja
• Tijeras
Cómo hacer:
• Hacer una bolita con la lana de relleno, del tamaño de una avellana
• Preparar una tira de lana cardada (15cm aprox) de lana gris, poniendo sobre ella el blanco y rojo que darán color a la cara y al pecho de nuestro petirrojo. en el centro de esta capa de lanas superpuestas, sobre ella, poner un rectángulo pequeñito de fieltro amarillo que será el pico y atar firmemente.
• Darle la vuelta de modo que el pico quede sobre la mesa, poner sobre ella una tira de lana blanca formando una cruz.
• Sobre esta cruz de lana, poner la bolita que antes preparamos y cerrar la cruz de lana alrededor de la bola y atar firme.
• Preparar una nueva tira de lana fina gris y marrón, que será, las alas de nuestro pajarito.
• Abrir las capas de lana que nacen desde la cabeza del petirrojo y meter la capa que hemos preparado como alas, cerrar y atar dejando las alitas atrapadas en el «cuerpo».
• Enhebrar una aguja con hilo transparente y atravesarla desde el pecho del petirrojo para poder colgarlo desde el centro de su cuerpo.
Sugerencia: si lo atamos a un a pequeña ramita, los niños podrán correr con el por el jardín, también puede ser un hermoso adorno de la mesa de estación en primavera

Juguetes de Verdad

juguetes familia de dedos hechos en lana

Si entendemos el JUEGO infantil como una actividad seria/solemne, autónoma y adaptada al momento evolutivo e individualidad de cada niño/niña podremos aproximarnos a las cualidades que debe tener un juguete apropiado. Esta pregunta aparece presente en estas fechas en que padres, madres abuelos, abuelas, amigos(as) quieren mimar a los más pequeños de casa.

El juguete es un elemento material simple que ha de permitir siempre el máximo de actividad libre del niño, esto es que “hace poco”, para que el niño tenga la oportunidad de hacer en la medida de su curiosidad, interés y cualidad motriz. La simpleza hará del juguete un compañero de múltiples situaciones /actividades en la que el niño podrá completar con su cualidad fantasiosa (fantasía creadora). Es así como un pequeño trozo de madera puede ser un barco, un plato, un perro o un teléfono. Desde el esbozo que ofrece la forma material puede nacer desde la fantasía del niño sano todo un universo. Tenemos una y otra vez esta experiencia, cuando ofrecemos un juguete al niño y él prefiere la caja.

El juguete que permite una experiencia nueva cada vez que estimula el juego, que tiene efecto llamada, que invita e incita a descubrir más y más y le permite al niño disfrutar de su actividad que es propia y que no está contenida en ningún elemento. Lo que divierte al niño es la experiencia de si mismo, el gusto de descubrir y descubrirse, no la gracia del juguete.

 

 

 

22 y 23 de abril: Desarrollando herramientas sociales de los 0 a los 3 años

niños

Quinto bloque de formación para la Capacitación a la atención del niño menor de tres años, a cargo de la psicóloga Sonia Kliass durante el curso 2016-2017.

Acompañaremos la Capacitación de un taller de manualidades permanente para preparar nuestro propio material de casa o aula y visualizar en los sencillos elementos cotidianos qué puede constituirse como un material apropiado para el juego del niño más pequeño.

Taller de Música de la época, que nos permita trabajar y con ello generar un repertorio en canciones útil para nuestro trabajo. (canciones y versos inéditos)

Docentes

• Sonia Kliass, Psicologa y especialista en el estudio de movimiento infantil de Emmi Pikler.

• Sandra Chandia, Maestra Waldorf, madre de día en Casa Waldorf.

Horario

sábado de 10:00h a 13:30h / 16:00h a 20:00h

domingo de 10:00h a 13:30h

Para recibir mas información y  reservar plaza escribir a casawaldorf@gmail.com o por teléfono al 635 799 179

El lobo y la siete cabritillas

el lobo y las siete cabritillas

Érase una vez una vieja cabra que tenía siete cabritas, a las que quería tan tiernamente como una madre puede querer a sus hijos. Un día quiso salir al bosque a buscar comida y llamó a sus pequeñuelas. «Hijas mías,» les dijo, «me voy al bosque; mucho ojo con el lobo, pues si entra en la casa os devorará a todas sin dejar ni un pelo. El muy bribón suele disfrazarse, pero lo conoceréis enseguida por su bronca voz y sus negras patas.» Las cabritas respondieron: «Tendremos mucho cuidado, madrecita. Podéis marcharos tranquila.» Despidióse la vieja con un balido y, confiada, emprendió su camino.

No había transcurrido mucho tiempo cuando llamaron a la puerta y una voz dijo: «Abrid, hijitas. Soy vuestra madre, que estoy de vuelta y os traigo algo para cada una.» Pero las cabritas comprendieron, por lo rudo de la voz, que era el lobo. «No te abriremos,» exclamaron, «no eres nuestra madre. Ella tiene una voz suave y cariñosa, y la tuya es bronca: eres el lobo.» Fuese éste a la tienda y se compró un buen trozo de yeso. Se lo comió para suavizarse la voz y volvió a la casita. Llamando nuevamente a la puerta: «Abrid hijitas,» dijo, «vuestra madre os trae algo a cada una.» Pero el lobo había puesto una negra pata en la ventana, y al verla las cabritas, exclamaron: «No, no te abriremos; nuestra madre no tiene las patas negras como tú. ¡Eres el lobo!» Corrió entonces el muy bribón a un tahonero y le dijo: «Mira, me he lastimado un pie; úntamelo con un poco de pasta.» Untada que tuvo ya la pata, fue al encuentro del molinero: «Échame harina blanca en el pie,» díjole. El molinero, comprendiendo que el lobo tramaba alguna tropelía, negóse al principio, pero la fiera lo amenazó: «Si no lo haces, te devoro.» El hombre, asustado, le blanqueó la pata. Sí, así es la gente.

Volvió el rufián por tercera vez a la puerta y, llamando, dijo: «Abrid, pequeñas; es vuestra madrecita querida, que está de regreso y os trae buenas cosas del bosque.» Las cabritas replicaron: «Enséñanos la pata; queremos asegurarnos de que eres nuestra madre.» La fiera puso la pata en la ventana, y, al ver ellas que era blanca, creyeron que eran verdad sus palabras y se apresuraron a abrir. Pero fue el lobo quien entró. ¡Qué sobresalto, Dios mío! ¡Y qué prisas por esconderse todas! Metióse una debajo de la mesa; la otra, en la cama; la tercera, en el horno; la cuarta, en la cocina; la quinta, en el armario; la sexta, debajo de la fregadera, y la más pequeña, en la caja del reloj.Pero el lobo fue descubriéndolas una tras otra y, sin gastar cumplidos, se las engulló a todas menos a la más pequeñita que, oculta en la caja del reloj, pudo escapar a sus pesquisas. Ya ahíto y satisfecho, el lobo se alejó a un trote ligero y, llegado a un verde prado, tumbóse a dormir a la sombra de un árbol.

Al cabo de poco regresó a casa la vieja cabra. ¡Santo Dios, lo que vio! La puerta, abierta de par en par; la mesa, las sillas y bancos, todo volcado y revuelto; la jofaina, rota en mil pedazos; las mantas y almohadas, por el suelo. Buscó a sus hijitas, pero no aparecieron por ninguna parte; llamólas a todas por sus nombres, pero ninguna contestó. Hasta que llególe la vez a la última, la cual, con vocecita queda, dijo: «Madre querida, estoy en la caja del reloj.» Sacóla la cabra, y entonces la pequeña le explicó que había venido el lobo y se había comido a las demás. ¡Imaginad con qué desconsuelo lloraba la madre la pérdida de sus hijitas!

Cuando ya no le quedaban más lágrimas, salió al campo en compañía de su pequeña, y, al llegar al prado, vio al lobo dormido debajo del árbol, roncando tan fuertemente que hacía temblar las ramas. Al observarlo de cerca, parecióle que algo se movía y agitaba en su abultada barriga. ¡Válgame Dios! pensó, ¿si serán mis pobres hijitas, que se las ha merendado y que están vivas aún? Y envió a la pequeña a casa, a toda prisa, en busca de tijeras, aguja e hilo. Abrió la panza al monstruo, y apenas había empezado a cortar cuando una de las cabritas asomó la cabeza. Al seguir cortando saltaron las seis afuera, una tras otra, todas vivitas y sin daño alguno, pues la bestia, en su glotonería, las había engullido enteras. ¡Allí era de ver su regocijo! ¡Con cuánto cariño abrazaron a su mamaíta, brincando como sastre en bodas! Pero la cabra dijo: «Traedme ahora piedras; llenaremos con ellas la panza de esta condenada bestia, aprovechando que duerme.» Las siete cabritas corrieron en busca de piedras y las fueron metiendo en la barriga, hasta que ya no cupieron más. La madre cosió la piel con tanta presteza y suavidad, que la fiera no se dio cuenta de nada ni hizo el menor movimiento.

Terminada ya su siesta, el lobo se levantó, y, como los guijarros que le llenaban el estómago le diesen mucha sed, encaminóse a un pozo para beber. Mientras andaba, moviéndose de un lado a otro, los guijarros de su panza chocaban entre sí con gran ruido, por lo que exclamó:

«¿Qué será este ruido
que suena en mi barriga?
Creí que eran seis cabritas,
mas ahora me parecen chinitas.»

Al llegar al pozo e inclinarse sobre el brocal, el peso de las piedras lo arrastró y lo hizo caer al fondo, donde se ahogó miserablemente. Viéndolo las cabritas, acudieron corriendo y gritando jubilosas: «¡Muerto está el lobo! ¡Muerto está el lobo!» Y, con su madre, pusiéronse a bailar en corro en torno al pozo.

Centro de Desarrollo Kaspar Hauser

Compartimos esta linda carta que nos llega desde el Centro de Desarrollo Kaspar Hauser en Santiago, Chile.

Gracias a todas las aportaciones voluntarias y generosas que han hecho posible la donación.

«Queridos amigos,

Queremos agradecerles enormemente la generosa donación y el trabajo solidario que hicieron para reunir este «cálido dinero» que llega a nuestra pequeña organización ubicada en una población vulnerable en el cinturón de pobreza de Santiago, Chile. 

Queremos compartir con ustedes algunas fotos de nuestras actividades principales y contarles lo que estamos pudiendo hacer gracias a personas como ustedes que apoyan la labor del Centro que es llevar la pedagogía Waldorf a niños de escasos recursos y riesgo social.

Este año el kinder tiene 30 niños entre 2 y 6 años en un horario de 8,30 hrs a 18 hrs llevado adelante por dos profesoras, dos asistentes y dos voluntarias que vienen por la Fundación Amigos de la Pedagogía Waldorf. 

Preparamos todos los días el pan con los niños que cada dia hacen figuritas mas lindas con sus manitos laboriosas, otros mientras tanto pican fruta para el desayuno. 

Todos los días vamos cantando mientras caminamos a la plaza, nos saludamos con los vecinos y el miércoles que hay feria nos regalan frutas para el camino.

Preparamos todos los días el almuerzo con productos saludables donados por el mercado orgánico La Ecoferia.

Las mañanas de los viernes es un día especial porque vamos  a la Granjaventura del Parque Mahuida a 10 minutos en auto del jardín, donde disfrutamos alimentando a los animales, montando a caballo siendo Estrella la preferida de todos, divirtiéndonos mucho en el castillo y otros juegos.  Ademas seguimos el ritmo de la naturaleza con los cambios estacionales que se van produciendo y que vamos observando especialmente en los almendros.

Antes de irnos tomamos colación y los que se quedan hasta las 18 hrs cenan antes de irse a sus casas.

El Centro Medico Antoposófico Yohanan  y la Farmacia Weleda subvencionan la atención médica y los medicamentos para los niños del jardín infantil y sus familias por lo que podemos ofrecer una atención médica de calidad.

Ofrecemos tambien:

Talleres para Niños de Carpintería, Música, Refuerzo Escolar y Acuarela desde las 16,30 hrs. cuando salen del colegio hasta las 18,30 hrs.

Talleres Laborales para jóvenes y adultos de Carpintería, Corte y confección, Juguetería y Electricidad, vendemos lo que se produce en nuestro puesto de la Ecoferia y los colegios Waldorf.  El dinero de las ventas se entrega directamente a cada artesano.

Todos los primeros sábados de cada mes  abrimos el Centro a la comunidad en lo que llamamos las Tardes de Encuentro que son una muy linda instancia donde conocernos y compartir con los vecinos. Nos reunimos a las 15 has con actividades como música (conciertos de flauta, coros, cello, violín, etc.), cuentos, teatros de mesa, y para los niños mas grandes juegos con cuerdas, zancos, patines, pin pon, el Bazar donde compran muy barato  para revender en las ferias y generar su sustento, y la Cafetería de los apoderados del jardín junta dinero para sus paseos.

Todos los años para Navidad el elenco del Colegio Waldrof Giordano Bruno realiza La Pastorela.   Recorremos primero las calles de la Población invitando a los vecinos, que con mucho entusiasmo se unen a la presentación en la sala principal del Centro.

Estuvimos mirando su pagina y nos intereso muchísimo su trabajo, felicitaciones por tan importante aporte!  Esta primavera vamos a hacer con los niños las mariposas que describen en la pagina y les vamos a mandar fotos!

Si vienen por Santiago los esperamos con mucho cariño.

Muchas gracias!!!»

Ana Methol

Centro de Desarrollo Kaspar Hauser

Podéis seguir la actividade del centro en su página de facebook

Encuentro con la Pedagogía Waldorf

El encuentro va dirigido a familias, padres, niños, maestros y, en general, a toda persona interesada en tener una vivencia en relación con la Pedagogía Waldorf.  El Encuentro será de carácter esencialmente práctico.

Impartido por Dª Sandra Chandía, Maestra Waldorf,, Pstgraduada en Educación Infanti Waldorfl, Madre de día en Casa Waldorf – Altea. Con más 15 años de experiencia

Programa

10:00h Presentación y Parte Rítmica: activación a través del movimiento y la música

10:30h Taller para niños/niñas) y Padres/madres Hacer el Pan

11:30h Pausa

12:00h Charla coloquio: La imagen del niño desde la Pedagogía Waldorf

13:30h UN CUENTO: “El niño que quería ser llevado por doquier”

14:00h Ronda de despedida

16 y 17 de Abril: Alimentación y cuidados del niño pequeño

Quinto bloque de formación para la Capacitación a la atención del niño menor de tres años, a cargo de la psicóloga Sonia Kliass.

Acompañaremos la Capacitación de un taller de manualidades permanente para preparar nuestro propio material de casa o aula y visualizar en los sencillos elementos cotidianos qué puede constituirse como un material apropiado para el juego del niño más pequeño.

Taller de Música de la época, que nos permita trabajar y con ello generar un repertorio en canciones útil para nuestro trabajo. (canciones y versos inéditos)

Docentes

• Sonia Kliass, Psicologa

• Sandra Chandia, Maestra Waldorf, madre de día en Casa Waldorf.

Horario

sábado de 10:00h a 13:30h / 16:00h a 19:30h

domingo de 10:00h a 13:30h

Para recibir mas información y  reservar plaza escribir a casawaldorf@gmail.com o por teléfono al 635 799 179

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